lunes, 30 de abril de 2012

Las Playlist de Martín nº 37. Revisitando a Mel Thormé.



Hace tiempo que tengo en mente esta canción para compartirla.
Mel Thormé forma parte de esos cantantes redescubiertos en los últimos 20 años. Un éxito de la canción jazz-swing de los años 50 y 60 poco reconocido en los ámbitos más exquisitos del mundo del Jazz. (Hay que decir que existe una "elite" del jazz que cree en su superioridad, tanto de parte de músicos como de oyentes).

Mel Thormé era citado en una película menor pero muy divertida con Robert de Niro y Uma Thurman Mad Dog and Glory (1993) con un touch de Bill Murray, en una canción revisitada en los 80's por David Lee Roth "I'm just a gigoló". La versión de Mel Thormé refleja su espíritu vintage, incluso en los años 50.

A partir de ahí he seguido un poco otros discos y rea-lizaciones de viejos LP que el músico había editado. Hay que decir que es un gran invitado en las compilaciones de Lounge Music aparecidas en los años 90's y se han re editado grandes compilaciones que valen realmente la pena.

Mel Thormé me encanta con su voz sin pretenciones y al mismo tiempo cautivante. He utilizado una serie de 6 canciones para dormir a Martín, no porque sean malas, sino porque su voz es realmente relajante.
Sin embargo, descubrí una versión suya de un tema de Quincy Jones (aún no puedo creer que Q. Jones se haya prestado a producir "Thriller" de M. Jackson, pero bueno, nadie es perfecto) llamado "I'm comin' home baby".

Sencillamente me ALUCINA esta canción, y cada vez que la escucho la volvería a poner una segunda vez... Tiene una fuerza que ni siquiera la versión instrumental original de Q. Jones no tiene, y la voz de Thromé consigue darle una "garra" inigualable.

A seguir alegrándonos un poco en estas épocas de crisis, hoy, con el querido Mel.
A la derecha hacer PLay. 

jueves, 26 de abril de 2012

¿Qué debe tener un blog de mamá?




Me pregunto a veces sobre el éxito de ciertos blogs de mamás. Suelo ver varios, pero sobre todo los que unen decoración, buen gusto y cierta dosis de maternidad. Existen muchas mujeres que después de tener hijos han cambiado de carrera desarrollando oficios que pueden llevarse a cabo en casa. Una de las razones principales es poder estar más tiempo con los chicos y al mismo tiempo, trabajar en algo agradable.
Persigo esta idea desde hace un año... no sé si algún día lo lograré pero creo que es interesante poder compartir espacios, y también es interesante cambiar de profesión, oficio, trabajo o lo que nos dé de comer.

Sin embargo, a veces veo demasiadas cosas buenas y lindas que provocan un poco el efecto que dan las revistas de modas o de decoración. Debo admitir que comencé a hacerme fan de revistas de moda una vez nació bb, sobre todo porque era lo único que conseguía limpiar mi cerebro de todo...
Luego pasé a las de decoración, que por lo menos agrega cosas que realmente me interesan como la recuperación de objetos y muebles, y también la decoración como forma de expresión de uno mismo.

Descubrí la red de Pinterest hace poco, y aunque no puedo postear porque no tengo Facebook, la veo constantemente por las imágenes que muestra.

Las imágenes de casas de familias decoradas con gusto, y con niños son un tanto tramposas. Me encanta verlas pero pienso que no parece que viviera ningún niño allí, aunque los vea en las fotos. Me encantan las fotos de las habitaciones de niños pero tampoco veo mucha marca de su propietario.
Nosotros vivimos en un dos ambientes, leáse un salón y un dormitorio, con cocina separada y un gran balcón terraza que ha sido la alegría familiar de estos últimos 3 años. Tenemos cierto espacio pero ahora nos falta una habitación para meter a bb a dormir cuando aún queremos ahcer uso del salón y tampoco queremos que duerma en nuestro cuarto. Ergo, bb duerme en el salón. El Salón entonces comparte espacio y tenemos muchos juguetes que intentamos ordenar y guarar armoniosamente al caer el día, pero es verdad que la mayor parte del tiempo lo más fácil será tropezar con un librito, con un bloque de madera o con un par de gatos con ruedas...

Entonces me pregunto si es que uno queda al amrgen de esa felicidad déco de los blogs o revistas, o sino, ¿como hacen?
No encuentro aún respuestas, sólo que tal vez sean familias mucho más pudientes y que tengan una empleada a tiempo completo para ir limpiando y ordenando detrás del niño, o que simplemente ese o esos niños estén todo el día fuera de casa...

En fin. Igual, no puedo resistir a ver las fotos de esas casas...


miércoles, 25 de abril de 2012

Las Playlists de Martín nº36. La alegría brasilera es Gilberto Gil.



Increíble lo que puede una desaparecer... Pido perdón por esta ausencia tan larga ¡de más de 2 semanas!
Ando con pocas ganas de nada, un tanto down, cansada, cansada, cansada...
Me duele la espalda terriblemente de trabajar pero también de agacharme a sostener a Martín que últimamente se niega a caminar solo (ya lo hace hace casi 6 meses y de pronto...). Así que igual, el osteópata se da el lujo de decirme "perezosa" porque no hago una gimnasia regularmente... Admito que me ha dado ese comentario en los cojones como diría un señor propiamente, ya que me paso el día haciendo cosas, de todo tipo y color, muchas de las cuales implican cuidar a mi niño (sin lugar en la guardería es lo único que se puede hacer., seguir). Y aún así somos "perezosas" porque nos quedamos tiezas de dolor de espalda.

Tanto eso como los resultados de las elecciones, con un 17 % para la Ultra Derecha de Marine Le Pen, me ponen de un humor de pies... por el piso.

Así que como esto seguirá y deberemos seguir "aguantando", (quien dijo que la maternidad era todo un desarrollo pues, una vez más, nos engañó) Elegí una canción para alegrarme y alegraros el alma un poco si lo necesitan.( Yo sí, y aún no lo consigo).

Nada mejor para alegrarse que una canción de Gilberto Gil, un clásico, que levanta a los muertos a bailar y trae aunque sea en el imaginario la brisa del viento marino en Rio o en Bahía (yo prefiero Rio porque me trae agradables recuerdos de caipirinhas en la playa al atardecer). "Toda menina bahiana".
Me gusta la versión que hizo hace poco con Elinae Elias pero no pude encontrarla... Esta no está tan mal tampoco.
En fin, a escuchar y a bailar un poco que hace falta con tanta porquería en este mundo.

Bien à vous, a la derecha está el Play.


miércoles, 11 de abril de 2012

Top CHEF, versión francesa, el hara-kiri culinario




La excepcionalidad francesa en la gastronomía
Habiendo visto el Top Chef versión americana durante cuatro temporadas, admito que me hice bastante fan de tal reality.
Solíamos verlo en Madrid (doblado al español), y un poco en algunos pasos por Buenos Aires (en versión original) y recuerdo aún cada uno de los candidatos que ganaron el título. Me gustaba ver los desafíos planteados a los cocineros, y la cantidad de cosas y tecnicismos que se aprenden viendo estos programas.

Somos grandes fans de la cocina y de la comida. Al llegar a Francia una de las cosas que más nos han conquistado de este país es la importancia dada a la gastronomía en todos sus aspectos, desde los potagers (huertas) que mucha gente intenta tener en casa (nosotros hemos tenido tomates cherries durante dos años, más chiles y hierbas aromáticas, hasta que llegó Martín y el tiempo de jardinería se extinguió por un año) hasta la cantidad de quesos y verduras que jamás habíamos visto.

Dicen que Luis XIV era un gran gourmand (no gourmet, sino gourmand, léase alguien que aprecia enormemente la comida y desarrolla su paladar a niveles cada más especiales) y se puede apreciar en las visitas al Palacio de Versailles una gran cantidad de verduras hoy llamadas anciennes (antiguas) que se han vuelto a cultivar, muchas apreciadas por este rey.

Entonces las escuelas de cocina en Francia pertenecen bastante a una elite. Si bien datan como otras escuelas técnicas y de artesanos de la època napoleónica, las escuelas de cocina son bastante caras, aún siendo algunas subvencionadas por el estado (pensar que los materiales de cocina tienen precios muy elevados).
Existe un título intermedio para aquellos estudiantes del secundario que deseen una formación técnica, un CAP, un título habilitante como cocinero básico, diríamos y a partir de allí, escuelas o prácticas (stages) en restaurants de chefs reconocidos.

Este parcours (recorrido) se ha convetido en los últimos años en moda. Muchos más cocineros son conocidos mediáticamente y la comida y la cocina se hacen presentes en la vida cotidiana de los franceses (como sucede también en España en menor medida aún) al punto de que los niños aprenden a cocinar desde muy temprana edad.

Top Chef, versión francesa, casi un hara-kiri.
Todo esto para entrar en la experiencia  que ha sido vivir aquí estos 4 años aprendiendo platos nuevos y definiciones técnicas que son originalmente inventadas por los franceses y exportadas al mundo. (Quien no escuchó alguna vez las palabras , amuse- bouche, entrée, bouchée, etc.).

Top Chef, versión francesa, comenzó el mismo año que nos intalamos y casualmente sus estudios estaban cerca de nuestra casa. Cuando vimos una vez el cartel inmenso de TOP CHEF nos pusimos hiper contentos de saber que se hacía una versión local de uno de nuestros programas favoritos. (El programa se filma meses antes de la emisión al aire).

La experiencia fue buena, pero tuvimos que adaptarnos al formato: un programa semanal que dura cerca de 3 horas...  La primera temporada además incluía un personaje que salía de los programas, también, de cocina llamados "Un dinner presque parfait", versión local de otro que existe en otros países, un grupo de 5 personas cenan en casa de cada uno y luego votan al mejor. De esa serie se hacen aquí campeonatos regionales y entre ellos ese año salió Gregory, un excelente amateur, extra carismático y admirable por cocinar con un solo brazo debido a un handicap.

La primera temporada nos mostró lo importante que parece ser la comida para los franceses. De más está decir que en Francia la gente come bien y bastante más sano que en otros países, aunque usen mucha manteca en lugar de aceite de oliva.
Top Chef cuenta con un jurado de chefs etoilés (las famosas estrellas Michelin) a cual más exigente. La exigencia y la presión nos colocó en la versión francesa. Si los americanos tienen el berretín de la competencia, vean a los franceses, que tienen el berretín de la autoexigencia a niveles de enfermos a veces...
Así y todo esa temporada nos gustó porque la mayoría de los competidores tenía mucho carisma.
La segunda temporada fue un fiasco. Sin embargo servía para darnos cuenta hasta qué punto llegaba el nivel de exigencia en un concurso como ese. Si en el americano muchas veces reíamos con las aventuras de los personajes, en este casi nos poníamos a llorar del nivel de auto exigencia que cada uno de los competidores y los jurados reclamaba. Era más un sufrimiento que un entretenimiento, algo muy a la francesa...

La última temporada, la bocanada de aire fresco
El lunes terminó la 3era temporada y yo decido hacer este post, porque sigo alucinada con lo que la cocina representa para este país. Es como parte de lo que ellos creen tener "una excepcionalidad" francesa, en esta época de decadencia que vive el país en los últimos 10 años. (No imaginan entonces el ataque que les agarró a los chefs locales hace unos cuantos años cuando el título a mejor chef se lo dieron a un español, Ferran Adriá del Bulli).

Pero hubo algo de esta última teporada que desencadenó un nuevo fenómeno que explica en parte la ceremonialidad de los franceses con la comida. Su candidato Norbert, un chef autodidacta super, extra carismático, tanto que no parece francés.

Norbert nos abrió un mundo diferente, nada que nosotros no conozcamos, sino que dentro del universo francés, nos mostró un costado muy negado de esta sociedad, la autodidáctica de un métier y la espontaneidad de un ser humano.


Norbert es aquello que los franceses temen siempre, alguien que se hace a sí mismo, sin escuelas de renombre y que pelea por sus intereses con muchas, muchas dificultades socioeconómicas que tanto el medio de la cocina como la sociedad local decide ignorar (a pesar de la inmensa cantidad de "políticas de estado para l-u-ch-a-r contra esto).

Norbert además, tiene un lenguaje diferente, mucho menos "chi-chI" mucho menos francés medio ( no olvidar que los franceses son extremadamente cuidadosos con lo que dicen). Norbert no sale de esa regla sólo que agrega un tono de ironía y humor espontáneo en cada una de sus frases lo que parece, ha hecho reír a mucha gente. (hay sitios de internet ahora dedicados a este personaje y sus frases y aplicaciones para el IPhone!!).

Norbert llegó a estar entre los 3 finalistas. Sabíamos que no llegaría al duelo final, pero no por sus condiciones, excelentes, de cocinero sino por las exigencias de un jurado extremo, como siempre. Me pareció esto una buena metáfora de la sociedad francesa. La falta de "educación" sistemática no sólo castigada sino no apreciada hasta que demuesrte realmente niveles de "excelencia". El mito americano del self made man no existe en Francia, y sin embargo se premia al que ha tenido la posibilidad socioeconómica de crecer y de formarse.

En un artículo de Pierre Bourdieu del año 1966 encontré algo que aún se mantiene: la escuela sirve para mantener las diferencias sociales, no para dar oportunidades a sectores sociales en dificultades económicas sino lo contrario, para consolidar esas diferencias. Esto parece seguir funcionando así hoy en día.
Y sin embargo Norbert fue una bocanada de aire fresco en la televisión. Debería además agregar que los franceses intentan mostrar "diversidad" incluyendo candidatos de orígenes extranjeros (esto es todo un gran tema que prefiero no tocar porque ya tengo una tesis en marcha), siendo esta temporada el turno de una chef brasileña, formada con uno de los mejores chefs de Francia, Bocuse... en fin, detalles que tal vez mencione en otro post.

jueves, 5 de abril de 2012

Las Playlists de Martín nº 35. "All of me", y los tiempos sin bebé.


Tengo la suerte este último mes de poder volver al trabajo, en mi caso actual de tesista. Mi cabeza se remete una vez más en la investigación del multiculturalismo en Francia y he podido actualizarme en lecturas y mas o menos pispear mi terreno.

Sin embargo, a veces tengo unas inmensas ganas de volver a casa, sobre todo cuando acaba mi tiempo en la biblioteca y voy camino al metro. Unas ganas terribles de ver a bebé y a su papá y tomar la merienda juntos.  Y sí, un doctorado y un bebé son cosas difíclmente compatibles.

Después de un año en cautiverio con bebé nuestra separación ha funcionado bien. Es verdad que el año pasado nos separamos un par de veces por dos viajes que hice sin él, (y que también nos extrañamos) pero vamos aprendiendo a querernos y a vivir de a tiempitos el uno sin el otro.

Y sin embargo sigo pensando que el primer año de un bebé es un tiempo extra demandante. Nos entregamos en cuerpo y alma (si existe) y en todo lo demás dejando un poco de lado incluso a otras personas que amamos.
Por eso, pensando un poco en esos momentos, dedico a las mamás que pasen por esa etapa esta canción que solía cantarle a Martín para dormirlo o calmarlo en sus estados de ánimo de inquietud (dientes, cólicos, todo lo que usted siempre pensó que era exageración y existe realmente...).

"All of me". Una canción clave del jazz clásico La versión elegida es la de Billie Holiday simplemente porque su voz arruinada y cansada reflejan también el estado de una mamá en etapa bebé antes del año...

A disfrutar al costado.

miércoles, 4 de abril de 2012

Empatías de bebé y mamá



Este mes, el blog cumple un año. Otra vez tengo que agradecer a Tomás que me haya provocado la idea de expresar mi sacudón de "madre" en estas páginas virtuales.
Ha sido un año largo, muy, pero muy violento en términos de acontecimientos y revoluciones internas. Ser mamá es eso, el cliché de "nadie te prepara" es nada en comparación a la experiencia.
La maternidad me cambió, tanto te lo dicen que sí, al final te sentís diferente, pero no sé si estos cambios persisten o se acomodan y te incorporan a una nueva serie de cambios, de conducta, de intereses, de preocupaciones y de sentimientos.

Mi cabeza estuvo en Martín y en mi recuperación post parto. Una OVR me acompaña desde entonces pero en un año ha mejorado. No hablo de mis cuestiones personales en este blog porque es una toma de partido, es así, prefiero hablar de cosas que me gustan y cosas que me disgustan pero hoy tenía ganas de hacer este comentario.

Una OVR para quienes no sepan es una Obstrucción Venal de la Retina, significa que una vena de las que cubren la retina se obstruye, se tapa y provoca pérdida de la visión o glaucoma en los peores casos. Normalmente ocurre en personas de más 60 años a causa de una fuerte presión (o tensión como dicen en España). Es algo similar a una embolia pero en el ojo.

A mí me atacó apenas volví a casa después de la maternidad. Es probable que varias circunstancias familiares me hayan desestabilizado en ese momento y empecé a ver con manchas blancas.
Felizmente me mandaron de urgencias a un hospital público de Paris especializado en oftalmología, el Quinze Vingt en el barrio de Bastille. Allí me estuvieron observando, mes a mes, luego cada 3 meses y así durante todo este año y pico.

Mi caso es raro, por la edad y porque no hay nada comprobable como causa del hecho. Pero poco a poco con la mejor atención de los especialistas de este hospital mi ojo fue mejorando su visión y he recuperado una buena parte.
Al menos no tengo que operarme y si bien tengo algunas dificultades cuando tengo la vista cansada o cuando hay mucho sol, veo bastante bien. Por eso, me dijeron de volver recién en un año.

Lo  loco es que también hace un año vimos que Martín tenía un ojito como más pequeño. Nada demasiado importante pero en las fotos se veía un poco raro. Fuimos a otro oftalmólogo especialista en niños que nos dijo que no era nada grave pero que había que ir viéndolo. De todas formas le diagnosticaron hipermetropía, pero en un estado muy muy leve. Su papá también tiene pero se desarrolló de más edad. Hace una semana que volvimos a ver a este oftalmólogo y nos pusimos muy contentos de saber que la hipermetropía no avanzó y que su visión es 100% buena. El médico dijo entonces de volver recién en un año.

Me quedé pensando en eso, un año para el ojo de ambos, y ambos estamos bien. Es alucinante como existe una cierta empatía entre mamá y bebé, que a veces ignoramos pero que es tan fuerte en manifestarse como sutil en representarse.
Es como un sentido más allá de lo racional. Debo decir que hasta ahora me ha pasado con mi madre a veces, y con mi gato que cuando me ve mal o triste se me acerca a hacerme caricias y ronroneos. Ahora con Martín a veces nos pasa lo mismo.

En fin, historias de mamás y bebés, una vez más, que se le va a hacer.