Como adelantamos hace poco,
dejamos Paris por Bruselas. Muchas son las razones de este cambio y estamos
super contentos con él, sin embargo es imposible no estar un poco tristes estos
días que preparamos la mudanza.
Hace 3 semanas que hacemos cajas.
Que guardamos cosas, que desvestimos estas paredes en las que pusimos pedacitos
de nosotros, de postales que nos gustaron, de viajes, de paseos. Y verlas así
de blancas nos parte un poco el corazón.
Nos despedimos de Paris desde
hace 3 semanas. Hemos intentado revisitar lugares que nos gustan y también
descubrimos un par de lugares nuevos, para confirmar una vez más que esta
ciudad es más que sus highlights y tiene rincones que deslumbran al por mayor.
(último descubrimiento, el Marché des Enfants Rouges en el 3ème arrondisements,
a no perder).
Hace 3 días tuvimos un gran shock
emocional, visitando la BNF, la Biblioteca Nacional en el 13ème arrondisement.
Un lugar por el que he pasado a menudo, muy a menudo y sin embargo visitarlo en
familia me hizo llorar. Pensar que todo empezó hace 4 años allí, buscando
material para mi proyecto de tesis.
Hemos construido un pequeño mundo
nuestro aquí, hemos abrazado nuestra propia Paris, y esa es la que extrañaremos
cuando nos acordemos de todos los recuerdos y las cosas importantes que nos han
pasado aquí.
El mercado de nuestro barrio,
Malakoff, sus calles, su librería, sus comerciantes super amables, (a
diferencia de los del otro lado de Periph) y nuestro balcón, antes de que
iniciaran estas obras que nos cierran este mes las ventanas.
Extrañaremos nuestra Paris del
Parc Citröen, del Parc Brassens, del Marché Ancien de Livres, el barrio chino,
el Parc Montsouris (y la maternidad del Institut Montsouris, donde nació
nuestro Martín), el barrio de la Butte aux Cailles, el Marché de Puces de la
Porte Vanves, pero el mercado de tarde, ese donde van a vender pocas cosas los
"buscavidas" y donde siempre se encuentran pequeñas cosas con encanto
y a precios menos pretenciosos que de los puesteros oficiales.
Extrañaré el Monoprix de
Malakoff, y su rincón de bebés.
Extranaré más allá, el Paris de
la Place de Vosges, y de los patios de más allá de la Bastille. Los Passages de
Paris, el Marché de plantes y fleurs de Notre Dame, el jardín del Musée Rodin,
la zona de Invalides, la Place de la Concorde (de noche, iluminada, con la
torre Eiffel de fondo, también iluminada).
La vista de la Torre Eiffel desde
nuestra plaza de Malakoff, las luces reflejadas frente a nuestra ventana.
Extrañaré los días de verano como
esta semana, donde por poco tiempo morimos de calor, y podemos andar descalzos
en casa. Las barbecues de Eric y su gran jardín en Chaville y las largas
conversaciones de soirées compartidas con David y amigos visitantes en nuestro
balcón en las noches de verano.
Extrañaré la Orangina en verano,
con hielo. Los pretzels de nuestra panadería los días de mercado. Los Pain aux
raisins, calentitos en invierno, como el Vino caliente vendido en la calle en
la época navideña.
Las campanitas de los buses al
llegar a una parada.
Extrañaré llevar a mis amigos de
paseo, a todos aquellos que conocieron y/o convivieron Malakoff con nosotros y
aprendieron a amarla, y se animaron a descubrir con nosotros también lugares
nuevos, menos turísticos y conocidos.
Extrañaré la bavette con salsa de
mostaza y la ensalada de roquefort de nuestro restaurant favorito "L'Ecurie"
a la vuelta del Panteón. Y la caminata desde la plaza de la Contrascarpe hasta
Gobelins.
El llegar a casa, después de una
larga caminata y un paseo agradable.
Y tantas otras cosas que hemos
adoptado como parte de nuestra vida aquí en estos 4 años que quedarán para
siempre en nuestro cuerpo .
Este blog se vuelve a tomar unos
días, para recuperarse de la mudanza y una vez instalados de verdad en
Bruselas, volverá a funcionar... lo prometo.
Gracias a todos los que han leído
hasta ahora nuestra aventura en Paris y buenas vacaciones.


