lunes, 24 de octubre de 2011

De la gentileza a la arrogancia. Frases para defenderse del maltrato verbal y gestual en Paris.


Es cierto que en Paris se encuentra mucha de la gente más educada y gentil que jamás hayamos visto, pero también es verdad que esto sonará a más de un turista o un viajero por la ciudad a cuento o a tierna ironía.

Resalto la gentileza porque es un don de muchos pero no de todos. Y en el ámbito turístico como en el de todos los días, siempre hay encontronazos con los vendedores o personas que atienden al público y sólo por vernos "extranjeros" nos tratan como si fuéramos tarados.

Una de las cosas más usuales es que esta gente piensa que nosotros, como no hablamos bien su idioma (o tenemos mucho acento y eso ya hace de entrada en su cerebro poner el chip que hace creerles que no hablamos bien), somos unos idiotas, esta interpretación sigue y llega a límites impensables a veces.

Tengo miles de ejemplos pero pondré sólo uno para ilustrar:

Entro a la panadería pregunto por una baguette pero claramente veo que ya no quedan y en su lugar veo unas flautas de pan pequeñas del tamaño de una media baguette. La mujer que atiende me ofrece otra cosa, completamente distinta (unos panes redondos) y menciona algo así como un "demi" yo entiendo que esas flautas pequeñas se llaman "Demi" porque parecen "Demi-baguette" (media baguette") y entonces pido "Une demi" a lo cual la señora espantada me grita que "cómo se  me ocurre! Que no puede, de ninguna manera, venderme una "media baguette" (y se acerca al stand donde estan estas flautas pequeñas y sosteniendo una me indica que "cómo, en mi sano juicio se me ocurre que pueden cortarlas, venderlas cortadas, que sería un horror, imprudente y poco productivo" y etc. varias de cómo el mundo se terminaría si hicieran el sacrilegio que yo acabo de evocar.

Sin embargo, le explico que yo comprendí mal y que luego, ella comprendió mal, muy mal, ( y se disparó sin fin... ) No dijo nada, sólo un equivalente al inglés "I see" y amargamente me cobró el resto de cosas.

Una sensación muy fea me recorrió después de salir del negocio y comprobar por quintoagésima vez lo mal que a veces atiende la gente en Paris a los extranjeros (recuerdo a mis amigos sudafricanos decir "fucking frenchies" y comprendo su exhaspero).
Pero hay cierta contraofensiva a esto y aquí me dispongo a darles a ustedes también una serie de frases que podría yo haber contestado si mi velocidad neuronal me lo hubiera permitido (que con poco sueño nocturno no puede esperarse demasiado).

"Excusez-moi, mais si je ne parle pas si bien votre langue ça ne veut pas dire que je suis bête". Disculpeme, pero si yo no hablo muy bien su idioma no significa que sea idiota.

"Excusez-moi si vous avez eu une journée affreuse, mais c'est pas ma faute vraiment". Disculpe si usted tuvo un mal día, pero no es mi culpa en verdad.

"Je parlerais pas bien votre langue, oui, je suis étranger (e) mais je vous comprends très, très bien." Yo no hablaré muy bien su lengua, sí, soy extranjero(a) pero lo comprendo, muy, muy bien...

"Si vous voyagez hors France vous souhaiterez être traité comme ça, j'imagine." Si usted viaja fuera de Francia desearía ser tratado así, me imagino.

"Votre merchandise est marvelleuse mais celle qui la offre laisse beaucoup à le vouloir." Su mercadería es maravillosa pero el/la que la vende deja mucho que desear.

Y otras más que ya iré pensando.